FILOMÚSICA

Revista musical de publicación en Internet
(crítica publicada el día 6-6-2013)

> TEMPORADA MUSICAL MADRILEÑA <

 

Cuestión de estilo

Por Víctor Pliego de Andrés

Concierto en torno a Viento (es la dicha de Amor). Música en la Corte. Solistas del Coro del Teatro de la Zarzuela. Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid (JORCAM). Director: Antonio Fauro. Obras de Scarlatti, Soler, García Fajer, Arriaga, Nebra, Valledor, Rodríguez de Hita. Teatro de la Zarzuela, 26 de mayo de 2013.

 

El Teatro de la Zarzuela organiza actividades complementarias en torno a sus espectáculos, como este concierto de música en la corte, convocado con ocasión de la moderna versión que Andrés Lima ha ofrecido de Viento (es la dicha de Amor) en esos días. Para ello ha empleado un magnífico recurso propio, como es su Coro Titular, bajo las órdenes de su estupendo director, el maestro Antonio Fauró. Han intervenido como solistas miembros del mismo coro, que han hecho muy buen papel, mostrando mucha personalidad y una gran variedad de colores. Han contando con la colaboración de la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid en un formato reducido, lo cual ha puesto de relieve algunas de sus virtudes, como son la delicadeza y pulcritud, pero también algunas de sus debilidades, como es la falta de garra. Los conjuntos más grandes ocultan mejor los defectos y se crecen en entusiasmo. El maestro Fauró dirigió estupendamente, con claridad, precisión, expresividad y viveza un repertorio infrecuente, de autores españoles del siglo XVIII y principios del XIX, con ecos cortesanos, religiosos y  hasta navideños. Todo fue muy aseado y correcto, inspirado en algunos momentos, pero faltó un ingrediente que cada vez es más determinante en la música histórica: el estilo. La presencia, incluso abundancia de grupos especializados, ha cambiado nuestra manera de escuchar y entender las músicas pretéritas. No es solo cuestión de emplear o no instrumentos de época. Las consecuencias de estas experiencias afectan también a la música interpretada utilizando instrumentos modernos: en el fraseo, el colorido, el aire, la articulación, los matices… La joven orquesta no está ducha en estos menesteres y eso se nota; y el coro tampoco es experto en estas músicas. Lo suyo hubiera sido hacer coros de zarzuelas más modernas y, sin duda, lo hubieran bordado. Aun así, la profesionalidad de todos (incluidos los estudiantes), su arte y sensibilidad, permitieron sostener con gracia e interés unas músicas que cada día van siendo menos extrañas. Y al mismo tiempo, se cumple con el deber de revalorizar y difundir nuestro patrimonio musical.

http://teatrodelazarzuela.mcu.es